Los consejos empresariales

Los consejos empresariales

El día de ayer fui a una fábrica de máquinas de empaque que se encuentra en las afueras de Toluca, una fábrica que lleva ya unos 15 años establecida y ha funcionado de maravilla, siempre creciendo cada año sin demora y exportando maquinaria a alrededor de 25 países, entre ellos Canadá, Francia, E.U.A., Alemania, Japón y muchos más.

La razón por la cual fui a aquella fabrica es debido a que ésta pertenece a un antiguo socio mío y se celebraba la apertura de una nueva sección en aquella planta, por lo que se hizo un banquete en una gran sala de ceremonias localizada en las afueras de la fábrica con vista a un gran lago donde viven una amplia variedad de cisnes, quienes decoran las aguas de una manera delicada y colorida.

Al estar en aquella ceremonia, sentado junto a mi amigo, le pregunté varias cosas, entre las cuales se encontraban el cómo alcanzar el éxito que uno se plantea desde el principio y la planeación de un gran negocio como es el de él.

Lo primero que me dijo fue el hecho que siempre se debe de pensar en grande, aunque muchas veces pueda sonar ridícula una gran meta, ya que según él, los logros de las personas depende en gran medida de las metas que se plantean, siendo esta la razón por la cual hay tantos negocios que fallan y muchos que nunca superan la primera fase.

Otra cosa importante que mi amigo mencionó fue el hecho que siempre hay que creer en nuestros presentimientos sobre algún proyecto u oportunidad, ya que la mayoría de las veces aquello que nos dice nuestro interior está formado por los mismos elementos que la verdad, por lo que siempre hay que hacer caso.

Me aclaró que es muy distinto el seguir nuestra voz interior a conseguir el éxito deseado, ya que el escuchar nuestra voz interior no significa la garantía del éxito, sino tan solo la primera piedra de éste, que ha de ser seguido por varias otras piedras cimentadas con buenas decisiones.

Si bien escuchar a nuestro interior no garantiza el éxito por completo, el no escucharlo sí garantiza el fracaso, ya que ha sucedido muchísimas veces el que algún individuo posea una gran idea cuyo éxito siente en su interior, pero no la lleva a cabo debido a que los cálculos iniciales apuntan a otra dirección lejana del éxito supremo.

Un elemento importante que también fue mencionado en la conversación fue el hecho que según mi amigo uno siempre debe de estar listo para lo peor y aceptarlo, ya que al hacer esto el temor desaparece y consecuentemente la fricción producida por el mismo, un elemento clave para perder el equilibrio en momentos importantes, concentrarnos en las cosas erróneas y fallar en nuestros intentos de conseguir el éxito.

Me parece que esta información es una que todo empresario y emprendedor deben de tener bajo su cinturón, ya que es evidente, por quien me lo dijo, que esto funciona.

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