Impulsos del comportamiento

Impulsos del comportamiento

Hace unas tres semanas nos cambiamos de lugar de trabajo a unas oficinas con salas de juntas en Polanco, algo que ha sido, aunque llevamos poco tiempo, parte aguas y ha cambiado nuestra forma de trabajar por completo y consecuentemente de obtener resultados, algo bastante motivante.

La razón por la cual decidimos cambiarnos de sitio de trabajo es debido a que la oficina pasada nos dio muy malos resultados el poco tiempo que estuvimos ahí, a grado tal que optamos por cambiarnos de lugar, una decisión nada fácil y que conlleva muchas complicaciones, particularmente en cuestiones que tienen que ver con los temas de mudanza, ya que por lo general, cuando hay tanto que mover, muchas cosas pueden extraviarse.

Nuestro caso fue uno muy extraño para muchos; sin embargo, uno que yo comprendo muy bien y no me parece ni un poco raro, ya que a lo largo de los años he visto y hecho cosas que al juntarse me dan un buen indicador de varias situaciones que parecen estar ocultas al ojo primerizo, pero que son tan reales como todo lo que vemos a nuestro alrededor.

Al estar en aquella oficina, todas las personas parecían tener una combinación bizarra entre sueño, mal humor y agresividad entre todos los integrantes, algo que en otros lugares y hasta entonces no nos había sucedido, algo que fue muy raro, pero se le atribuía a un millón de razones, menos a la causa verdadera.

Recuerdo en una ocasión que me mudé de casa con mi familia a un lugar muy bonito, pero cargado con un aire muy pesado, algo que solo un hermano y yo pudimos percibir; sin embargo, aunque percibimos esto, no pusimos la atención necesaria que debe ponerse a lo que sea en la vida que uno no sienta bien.

Al cabo del paso del tiempo, las cosas en la casa comenzaron a ponerse anormalmente tensas y los integrantes de la familia comenzaron a padecer de una feroz agresividad que no habíamos visto antes, incluyéndome a mí mismo, ya que comencé paulatinamente a sentirme muy extraño.

Lo primero que comenzó a cambiar en mi interior en aquellos obscuros días fue mi modo de percibir las cosas en cuestiones interiores y exteriores, algo que por supuesto distorsionaba mi percepción de la realidad, algo que a su vez comenzó a moldear mi realidad en una que yo no quería; sin embargo, se dice que el retrato exterior proviene de la proyección interior de un organismo.

Lo mismo sucedió con todos los integrantes de mi familia, resultando, por supuesto, en un caos y anarquía absoluta, donde llegó a convertirse en una verdadera pesadilla para todos.

Se dice que cualquier ser vivo y no vivo es producto de sus alrededores y que su comportamiento molecular, consecuentemente, se comporta a la altura de las circunstancias.

Después de un tiempo me di cuenta que eran las vibraciones negativas de aquella casa lo que estaba causando dicho caos, por lo que hube de tomar cartas en el asunto.

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