El trabajo mal hecho no tiene futuro

El trabajo mal hecho no tiene futuro

Recuerdo que una vez escuche en la escuela que una maestra dijo una frase que suena con mucha lógica y se pueden aplicar en cualquier labor que se tenga que desempeñar.

“El trabajo bien hecho no tiene fronteras, pero el trabajo mal hecho no tiene futuro.”

Esto desde mi perspectiva aplica con tal potencial en el caso de la construcción toda vez que sabemos claramente que de ellos depende que una casa o edificio tenga la debida fuerza, solidez y resistencia en su edificación.

Hace algunos años tuve que solicitar el servicio de un albañil para la construcción de mi casa, me recomendaron uno muy bueno según me explicaron, todo marchaba muy bien él se encargó de la cimentación y de introducir el drenaje, la toma de agua al terreno inclusive le pedí que hiciera una cisterna para no padecer por la falta de agua posteriormente, para todo esto se requirió de mucho material cemento, arena, grava, varilla y alambrón, el trabajo que realizo este señor debo reconocer que fue muy bien hecho, aunque después de un tiempo de haberlo contratado ya no tuve los recursos económicos para seguir comprando más material pero sobre todo para pagar por sus servicios y aunque después de un tiempo me trajo desagradables consecuencias por lo que lamente mucho que el señor no haya podido terminar con lo que él empezó.

Posteriormente recaude todo lo que pude ahorrar de mis prestaciones laborales como aguinaldo utilidades, caja de ahorros y demás, entonces ya contaba con un capital para poder continuar la obra pero desafortunadamente no con el mismo albañil que había empezado el trabajo pues esté ya tenía un mejor empleo en una obra más grande por lo que no disponía de tiempo. Entonces la única opción que tuve fue contratar a otra persona para que concluyera el trabajo, este nuevo albañil se encargaría de levantar muros, castillos, trabes y echaría la loza, al principio no había ningún problema pues trabajaba bien y no tenía ninguna queja con lo que hasta el momento había realizado pero, exactamente el día en que echaron la loza y a la mitad del trabajo me mando a conseguir urgentemente más arena y grava pues no había calculado bien y le estaba faltando material para terminar, yo no podía creerlo pues una semana antes acordamos que ya contaba con todo lo necesario, ya había checado que nada faltará y en ese momento me sale con eso era como para querer ahorcarlo pero bueno conseguí que me entregaran mi pedido lo más rápido posible y al finalizar con la el trabajo pague por el trabajo.

Después de unos días quitaron la cimbra y en ese momento me percate que las varillas se podían ver de entre el concreto pero la verdad no le di ninguna importancia en ese momento pues yo me sentía muy satisfecho con haber logrado levantar mi hogar pues me había esforzado mucho y había tenido que ir ahorrado cada centavo durante muchos años pero el verdadero problema lo descubrí una vez que habite el lugar ya que por necesidad tuve que mudarme con mi familia aun estando esté en obra negra y sin todos los servicios debidamente instalados y precisamente en la temporada de lluvias fue cuando se presentó la molestia puesto que se goteaba la loza de cada uno de los cuartos como si tuviéramos un techado de láminas.

Esta situación afortunadamente tiene solución aunque, es costosa ya que se debe volver a echar otra loza un poco más delgada encima de la que esta defectuosa y de esa manera evitar que siga goteando el agua cada que llueve y lo que es peor que se echen a perder las varillas que son las responsables de sostener el peso.

Por ello puedo dar fe que es totalmente cierto eso de que el -trabajo mal hecho no tiene futuro- pues al parecer no lo hicieron correctamente o quizá lo hizo sin contar con la experiencia necesaria, pues esto me ha retrasado el poder continuar con los acabados en mi casa por tener que hacer doble gasto.

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